El Gobierno explicó el miércoles 28 que tras analizar las aguas residuales de la central de Fukushima tratadas con el sistema ALPS, el proceso de filtración y depuración que usarán en el vertido, por el momento han confirmado que el nivel de radionucleidos en las aguas tras ser filtradas es inferior a los niveles permitidos.
Según la Oficina del Primer Ministro, Tokio envió esos datos a Seúl y los científicos surcoreanos han empezado a examinarlos. Desde 2013 los residuos en aguas tratadas por ALPS presentaban niveles superiores a los permitidos en seis tipos de radionucleidos, aunque mayormente se trata de pruebas anteriores a 2019.
Explicó que el análisis de datos recientes presenta mejoras en dicho sistema de filtración y un rendimiento más estable que antes, pues las aguas residuales pasan por varias fases antes del vertido. También comentó que la capacidad del sistema ALPS alcanza un máximo de 2.000 toneladas diarias, algo que permitirá acometer el proceso sin problemas pues la central genera 100 toneladas de aguas contaminadas al día y el máximo de la descarga total se estima en 500 toneladas.
En cuanto al reciente incremento de precio de la sal marina tras aumentar explosivamente la demanda por el vertido de Fukushima, ante el pánico por la posible contaminación, un portavoz del Ministerio de Océanos y Pesca anunció que entre el 29 de junio y el 11 de julio sacarán al mercado 400 toneladas de las reservas nacionales.