El Gobierno expresó el miércoles 5 que acepta el informe final del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre el vertido de Fukushima, afirmando que cumple los estándares internacionales. Seúl dijo respetar la opinión de esa entidad y reiteró que siempre priorizará la salud y la seguridad de los surcoreanos.
Presidencia aseguró que a partir de ahora intentará que el vertido de aguas radiactivas al océano cumpla el procedimiento establecido por Japón, en estrecha colaboración con Tokio y con el OIEA.
Avanzó que reforzarán los controles sobre seguridad de mares y productos pesqueros, explicando que tomarán muestras de análisis en 200 puntos de las costas surcoreanas y no en 92 como hasta la fecha.