La Administración de Programas de Adquisición de Defensa (DAPA) dio a conocer el jueves 6 que ha activado una licitación de compra de equipos para nuevo sistema de defensa antidrones, el primero de Corea destinado exclusivamente a proteger instalaciones clave del Gobierno y las Fuerzas Armadas, con una inversión de 48.550 millones de wones.
Según lo planeado, la defensa antidrones implica la destrucción directa o inhabilitación de drones mediante "jamming", o interferencias radioeléctricas. El futuro sistema se basará en el uso de interferencias para bloquear posibles amenazas con drones a infraestructuras gubernamentales y militares clave.
A la sesión explicativa sobre la licitación acudieron diversas empresas del sector defensa surcoreano, principalmente aquellas que han venido investigando a fondo los sistemas de inhabilitación por "jamming", considerado el mejor método para neutralizar drones sin generar daños secundarios.