Once legisladores opositores viajarán el lunes 10 a Tokio para intentar frenar el vertido de aguas radiactivas de Fukushima al océano.
Durante su visita de tres días, los diputados realizarán una protesta frente a la residencia oficial del primer ministro de Japón y ante la Dieta Nacional, además de presentar sus quejas en la oficina de Tokio del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
También se reunirán con el grupo de legisladores japoneses que reivindica "cero energía nuclear", y convocarán una marcha contra el vertido de aguas radiactivas al océano.