El primer ministro Han Duck Soo visitó un altar conjunto instalado en la administración provincial de Chungbuk en memoria de los fallecidos en el túnel subterráneo de Osong, donde depositó unas flores y rezó por las víctimas.
Durante su visita, el primer ministro se reunió con los familiares de las víctimas para transmitirles sus profundas condolencias.
En el libro de visitas, Han plasmó su pesar y responsabilidad por tan trágicas muertes, reafirmando su compromiso de trabajar en pro de una Corea del Sur más segura.
Durante su visita a Chungbuk, instó a los funcionarios a activar inmediatamente un sistema de apoyo personalizado a los familiares de las víctimas, y a adoptar medidas oportunas, como ofrecerles terapia para afrontar el trauma.