Estados Unidos ha condenado el ensayo balístico de corto alcance efectuado por Corea del Norte en la noche del lunes 24, además de urgir a Pyongyang a reanudar el diálogo.
La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, expresó que el nuevo lanzamiento incumple las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y supone una amenaza para los países vecinos y la comunidad internacional, reiterando que Washington hace una aproximación diplomática a los temas norcoreanos y desea que Pyongyang vuelva a la mesa de negociaciones.
En tanto Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado, se pronunció en esa misma línea al subrayar que el nuevo ensayo balístico incumple varias resoluciones de la ONU, exhortando a Corea del Norte a frenar toda actividad que aumente la tensión en la zona.
Por su parte, el Comando del Indo-Pacífico, a cargo de las tropas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur, dijo estar al tanto del reciente ensayo balístico y aseguró que aumentarán la cooperación con los aliados para tomar posibles medidas. Descartó que el ensayo suponga una amenaza directa al territorio o la población estadounidense o de los aliados, aunque confirmó que el desarrollo ilegal de armas de Corea del Norte aumenta la inestabilidad regional, y reiteró el compromiso de Estados Unidos por defender a Corea del Sur y Japón, sus principales aliados en la zona.