Los restos mortales de siete soldados surcoreanos que combatieron en la Guerra de Corea y fueron enviados a Estados Unidos por equivocación han vuelto al país.
Las urnas fúnebres llegaron desde Hawái en la noche del miércoles 26 al aeródromo de Seúl, donde fueron recibidas por una delegación encabezada por el presidente Yoon Suk Yeol, siendo la quinta vez que el mandatario de la nación participa en un evento similar.
Un análisis conjunto de Seúl y Washington sobre los restos guardados en Estados Unidos detectó que eran de soldados surcoreanos.
El análisis se hizo sobre los restos que las fuerzas estadounidenses conservan en Hawái desde el fin de la Guerra de Corea, los que fueron hallados en las excavaciones realizadas por Corea del Norte entre 1990 y 1994 y posteriormente repatriados a Estados Unidos, y de otros que encontraron las fuerzas norcoreanas y estadounidenses entre 1996 y 2005.