Un hombre surcoreano fue ejecutado en China, tres años después de ser condenado a pena de muerte por narcotráfico. La última vez que las autoridades judiciales del vecino país procedieron a la pena capital dictada contra un convicto de nacionalidad surcoreana fue hace nueve años, en 2014.
Al respecto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur informó que la ejecución se llevó a cabo el 4 de agosto, pese a las reiteradas solicitudes de Seúl pidiendo a China reconsiderar aplicar la pena de muerte desde un punto de vista humanitario.
El hombre en cuestión fue arrestado en China en 2014 al intentar vender cinco kilos de metanfetamina y fue condenado a pena capital tanto en primera instancia en 2019, como en segunda en noviembre de 2020.
El Artículo 347 del Código Penal de China penaliza el contrabando, la venta, el traslado y la fabricación de más de un kilogramo de opio o de más de cincuenta gramos de metanfetamina o diamorfina (conocida coloquialmente también como heroína) con pena de muerte, cadena perpetua o un mínimo de quince años de prisión.
Hasta la fecha fueron ejecutados seis ciudadanos surcoreanos en China, incluidos cinco por delito de narcotráfico y uno sentenciado a pena de muerte por homicidio.