Washington ha condenado las reiteradas provocaciones de Corea del Norte y ha reafirmado una vez más la necesidad de reactivar el diálogo.
El portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, aludió el lunes 7 (hora local) en una sesión informativa regular la inspección que Kim Jong Un realizó recientemente de una fábrica de municiones, comentando que Washington no explicará cada acción del dirigente norcoreano. Sin embargo, dejó claro que Estados Unidos condena no solo los ensayos balísticos de Pyongyang de las últimas semanas, sino también su insistencia en armas nucleares.
El vocero declaró que Washington desea que Corea del Norte vuelva a la mesa de negociación, si bien de momento no detecta intención favorable alguna al diálogo en ese país.
En cuanto a las relaciones Corea del Norte-Rusia, Miller manifestó inquietud sobre la cercanía entre ambos, anticipando que impondrá sanciones si realizan actividades ilegales o restringidas a nivel internacional como Estados Unidos ha venido haciendo hasta ahora.