Corea del Norte, que en mayo fracasó al intentar poner en órbita un satélite de reconocimiento militar, ha anticipado que lanzará otro de forma inesperada, en el momento que mejor le parezca.
Este anuncio lo hace Pyongyang en un artículo publicado en la edición de agosto de su revista de propaganda exterior, Kumsugangsan, donde describe como un hito milagroso el desarrollo de un satélite artificial cuyas fases fueron completadas en su totalidad con tecnología propia, desde las fases de diseño, producción y ensamblaje, hasta el lanzamiento y la operación de los sistemas para el seguimiento posterior.
Sintetizando la historia de desarrollo espacial de Corea del Norte con énfasis en el Kwangmyongsong-1, el primer satélite artificial de ese país lanzado en agosto de 1998 y la puesta en vigor de Kwangmyongsong-4 en 2016, el artículo afirma que ninguno de aquellos logros hubiera sido posible sin el brillante liderazgo del líder supremo de la nación y anticipa que Pyongyang seguirá lanzando satélites cuando lo considere oportuno.