Las vacaciones de verano del presidente Yoon Suk Yeol finalizaron el miércoles 9, sin embargo el mandatario retomó sus labores prácticamente un día antes ante los muchos asuntos pendientes que estaban acumulados, entre los que figura como el más prioritario la prevención de daños ante la inminente llegada del tifón Khanun.
También revisó las medidas de emergencia tomadas por el Gobierno respecto al Jamboree Scout Mundial, solicitando a las entidades responsables brindar todo el apoyo necesario para que los jóvenes participantes puedan disfrutar de su experiencia en Corea.
Así son muchos los asuntos de los que el presidente debe encargarse al volver de sus vacaciones, sin mencionar las feroces críticas que seguramente recibirá el Ejecutivo los próximos días, no solo por la pobre organización del Jamboree Scout Mundial, sino también por otros acontecimientos desafortunados como los ataques al azar ocurridos en zonas comerciales concurridas y las amenazas de muerte que surgieron en internet y redes sociales.
Además, Yoon tiene por delante otros problemas tan polémicos como el vertido de aguas residuales de la Central Nuclear de Fukushima, así como la cumbre tripartita con el presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro japonés Fumio Kishida.