De cara al Día de la Liberación Nacional, el presidente Yoon Suk Yeol destacó que el movimiento de independencia coreano aspiraba no solo a recuperar la soberanía usurpada por Japón, sino también a fundar un estado democrático donde los ciudadanos tuvieran un papel principal.
Durante un almuerzo que compartió el miércoles 9 con miembros de la Asociación de la Liberación, veteranos y sus familiares, Yoon subrayó que el propósito del movimiento no era regresar a una monarquía ni convertirse en un estado comunista, sino construir una nación democrática.
Desde su perspectiva, la lucha por la independencia en Corea superó las barreras nacionales y se erigió como un símbolo de justicia y universalidad.
Asimismo, Yoon subrayó que tras la restauración de la soberanía, el movimiento persistió defendiendo a Corea del Sur de amenazas comunistas, impulsando su crecimiento económico, industrialización y proceso de democratización. Destacó que dicho espíritu independentista evoluciona hacia una visión de Corea como actor clave en el panorama mundial, dispuesta a asumir responsabilidades y realizar aportes a nivel internacional.
Por último, informó sobre los esfuerzos para repatriar y honrar a aquellos héroes de la independencia cuyos restos descansan en el extranjero. En particular, anunció que el 14 de agosto se trasladará la tumba de Choi Jae Hyung, uno de los próceres de la independencia coreana, desde Ussuriisk en Rusia al Cementerio Nacional de Seúl.