El presidente Yoon Suk Yeol ha recalcado que el movimiento que desplegó el pueblo coreano contra la colonización japonesa y para lograr la independencia cimentó las bases para construir una nación democrática libre que defiende los derechos humanos y la legalidad.
El mandatario se pronunció así el martes 15, conmemorando el Día de la Liberación de Corea por segunda vez como jefe de Estado. Afirmó así que el movimiento democrático fue -de facto- el movimiento fundacional de Corea, que después de recuperar la soberanía logró un rápido progreso mediante la industrialización, un vertiginoso crecimiento económico y la democratización.
En cuanto a las relaciones con Japón, puso énfasis en la cooperación al sostener que ahora ese país es un socio con el que Corea comparte valores comunes y es necesario trabajar juntos para forjar un mejor futuro, además de contribuir a la prosperidad y la paz mundial.