Corea del Sur manifestó su pesar ante las acciones de políticos japoneses que enviaron ofrendas o visitaron el santuario Yasukuni, percibido como un símbolo del pasado militarista de Japón, coincidiendo con el aniversario de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.
El martes 15, el primer ministro japonés Fumio Kishida envió una ofrenda al santuario en su capacidad de presidente del gobernante Partido Liberal Democrático de Japón, mientras que la ministra de Seguridad Económica, Sanae Takaichi, junto con otros políticos, realizaron visitas personales al lugar, según reportes de medios japoneses.
El Ministerio de Exteriores surcoreano emitió un comunicado expresando su profunda decepción y lamentando que líderes prominentes del gobierno y del parlamento japonés participaran en estos actos relacionados con el santuario Yasukuni, el cual consideran que glorifica el pasado de agresión bélica de Japón.
Dicho santuario honra a quienes perdieron la vida en las guerras de Japón, y entre ellos se encuentran 14 criminales de guerra de Clase A. Tanto Corea del Sur como China ven las visitas de los líderes japoneses a este santuario como un intento de embellecer el pasado militarista de Japón.
El ministerio surcoreano instó a las figuras públicas en Japón a enfrentar su historia de manera honesta y a demostrar un genuino arrepentimiento y reflexión sobre el pasado a través de sus acciones.