Ante la inminente cumbre tripartita con sus homólogos estadounidense y japonés, el presidente Yoon Suk Yeol ha dejado entrever que es posible que en dicho encuentro sean tratadas medidas conjuntas de disuasión extendida, así como la cooperación entre Seúl, Washington y Tokio para superar el riesgo que representa China para red de suministros y las restricciones sobre exportaciones.
El mandatario surcoreano declaró en una entrevista revelada el miércoles 16, que la sociedad global jamás reconocerá a Corea del Norte como un estado nuclear. Agregó que si bien Pyongyang pretende mantener su régimen valiéndose de sus armas atómicas, debe ser consciente de que cuanto más insista en el desarrollo balístico-nuclear, más aislado quedará y mayor será el peligro de desplome. Afirmó que seguirá haciendo esfuerzos junto con la comunidad internacional hasta que el régimen norcoreano renuncie a los misiles y las armas nucleares para volver a la senda del diálogo y mejorar sustancialmente la vida de sus habitantes.
Yoon también mencionó que la cumbre trilateral podría abordar el tema de la disuasión extendida, que principalmente consiste en el ofrecimiento por parte de Washington de sus equipos estratégicos a sus aliados en caso de recibir estos ataques nucleares. Añadió que en tal contexto, los debates relacionados podrían centrarse no solo en las medidas disuasivas que Washington tiene establecidas con Seúl y con Tokio por separado, sino también en la posibilidad de operar un mecanismo tripartito para consultas conjuntas.
Sobre la reacción de China a esta cooperación entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón en el asunto de la disuasión extendida contra la amenaza nuclear norcoreana, el Ejecutivo de Yoon explicó que ello de ninguna manera implica posturas hostiles o animosidad hacia Beijing, mostrando cautela por que el acercamiento entre las tres naciones sea percibido por el gigante asiático como una alianza de seguridad para contrarrestarle.
Como otros posibles temas de conversación con el presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro japonés Fumio Kishida, el mandatario surcoreano mencionó la cooperación en tecnología de punta y la seguridad económica, aunque sus asesores aclararon que son exageradas las especulaciones de que a partir de la reforzada alianza entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón pueda crearse una versión asiática de la OTAN.