Respecto a la propuesta que hizo Estados Unidos al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que convoque una reunión sobre la situación de derechos humanos dentro de su territorio, Corea del Norte ha protestado con fuerza, criticando que se trata de una brutal trasgresión a la dignidad y la soberanía de su país, por tanto condena y rechaza tal sugerencia.
Tal postura fue presentada el martes 15 por el viceministro de Exteriores norcoreano para Organizaciones Internacionales, Kim Son Gyong, sosteniendo que tal propuesta refleja claramente lo vil que puede ser Estados Unidos, así como la impotencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dominado y controlado por esa nación norteamericana. Agregó que Corea del Norte está preparada para cualquier enfrentamiento tanto político-militar como ideológico con los imperialistas estadounidenses y que encima de todo defenderá la soberanía nacional, así como los intereses del pueblo norcoreano.
Anteriormente, Linda Thomas-Greenfield, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, comentó desde Nueva York, que el problema de las violaciones de derechos humanos cometidas por Corea del Norte está conectado, no solo con la paz mundial, sino también con la seguridad internacional, por tanto considera prudente que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convoque una reunión sobre la realidad norcoreana.