La Junta de Auditoría e Inspección recopila en estos momentos datos sobre el Jamboree Scout Mundial para realizar un examen exhaustivo sobre la mala gestión del evento.
Así, tiene ya reunidos documentos e informes de las entidades involucradas, desde aquellas pertenecientes al Gobierno central, como el Ministerio de Igualdad de Género, que era el responsable máximo de la organización, hasta el Gobierno Provincial de Jeolla del Norte y el Comité Organizador del Jamboree Scout Mundial, que junto con el anterior se encargaron de los preparativos y la gestión de todo lo relacionado con dicha actividad.
La inspección examinará en primer lugar la idoneidad de Saemangeum como lugar del campamento, considerando que desde la etapa preparatoria hubo comentarios señalando que, al ser un terreno recuperado al mar, hacían falta sistemas de drenaje y por ende no era una zona apta para acampar.
También escrutará la ejecución de los presupuestos asignados a la organización del Jamboree, un total de 117.100 millones de wones, incluyendo los 40.000 millones de wones recaudados en cuotas de participación.
Se informa que el comité organizador usó de ese total 87.000 millones de wones solo para los costes administrativos y de mano de obra, mientras que una suma relativamente limitada de 13.000 millones de wones fue invertida en mejorar las instalaciones del campamento, como baños y duchas, además de realizarse gastos insuficientes en limpieza o artículos para combatir el calor. Considerando estos hechos, la Junta de Auditoría inspeccionará si fueron ejecutados debidamente los presupuestos, hasta aquel asignado a la alimentación, sobre la cual hubo críticas sobre la higiene, y si fueron necesarios los cerca de noventa viajes al exterior que hicieron los funcionarios a cargo de los preparativos con el objetivo de aprender de las experiencias de otros países sobre organización del Jamboree.