Como parte del ejercicio Ulchi Freedom Shield, las fuerzas surcoreanas y estadounidenses efectuarán maniobras conjuntas hasta el 31 de agosto, sucediendo el entrenamiento de gestión de crisis que realizaron entre los días 16 y 18.
Las maniobras servirán para reforzar la alianza militar entre Corea del Sur y Estados Unidos, así como el nivel de preparación de las fuerzas combinadas ante retos inmediatos, como la sofisticación de los misiles y las armas nucleares de Corea del Norte, la cambiante situación de seguridad regional, las consecuencias de la guerra en Ucrania y el riesgo que representan las noticias falsas que Pyongyang podría divulgar en caso de contingencias o en tiempos de guerra.
A tal efecto, las fuerzas surcoreano-estadounidenses reforzarán los ejercicios de campo, que desde 2019 tuvieron lugar con envergadura reducida.
Este año en el entrenamiento participarán además la Fuerza Espacial de Estados Unidos, los estados miembros del Comando de las Fuerzas de las Naciones Unidas y la Comisión Supervisora de Naciones Neutrales, que comprobará si las maniobras se llevan a cabo en conformidad con el Acuerdo de Armisticio.