Después de que Japón iniciara la liberación de aguas residuales de Fukushima el jueves 24, el primer ministro de Corea del Sur, Han Duck Soo, señaló que, durante los últimos años, el Gobierno de Seúl ha dedicado todos sus esfuerzos en desarrollar medidas efectivas para salvaguardar la salud y seguridad de su población.
El premier comentó que planea enviar expertos surcoreanos a la oficina local del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) cada dos semanas para monitorear la situación.
Asimismo, indicó que en los periodos en que no haya un representante surcoreano en el lugar, Japón se comprometió a enviar actualizaciones cada hora sobre los datos relacionados con el vertido del agua contaminada al Gobierno surcoreano.
Además, el primer ministro destacó que, paralelamente al intercambio de información a través del "Mecanismo de Información OIEA-Corea sobre Fukushima (IKFIM)", Corea del Sur está en proceso de establecer su propio sistema independiente de monitoreo marino.
Han también reafirmó la decisión del Gobierno de mantener las restricciones de importación de productos marítimos originarios de Fukushima y zonas cercanas.
Finalmente, hizo un llamado al Gobierno japonés para que ofrezca información de forma transparente y responsable durante los 30 años que se estima durará el proceso de liberación de las aguas residuales de Fukushima.