El presidente Yoon Suk Yeol ha enfatizado que el Gobierno no realizará gastos públicos de tinte populista de cara a las próximas elecciones generales, tras calificar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2024 como un plan para mejorar la salud fiscal del país.
Después de fijar el presupuesto nacional para el próximo ejercicio en 656,9 billones de wones, afirmó que su propósito es racionalizar la gestión fiscal para evitar gastos poco eficaces o transparentes, al tiempo de aumentar las partidas consideradas como necesarios para mantener la credibilidad internacional de Corea y estabilizar los precios.
Con dicho objetivo, el Gobierno ejecutó una redistribución presupuestaria y procedió a recortar 23 billones de wones, para cubrir sin emitir bonos otros gastos considerados más importantes, entre los que figuran más prestaciones para las clases vulnerables, defensa nacional, mantenimiento del orden y seguridad pública o creación de empleo.
Bajo estas premisas Yoon presentó los Presupuestos Generales del Estado de 2024 y solicitó al Parlamento su apoyo para una pronta aprobación.
También solicitó al Legislativo que durante el próximo periodo de sesiones ordinarias, que comenzará en septiembre, que rafitique los casi 200 proyectos de ley pendientes para que el Ejecutivo pueda avanzar con sus objetivos, como la Ley Fiscal Nacional, la Ley Sindical o la Ley Estatutaria de la Administración Aeroespacial de Corea, entre otros.