En respuesta a las críticas del líder norcoreano Kim Jong Un, quien calificó de "gánsteres" a los mandatarios de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, la Casa Blanca ha instado a Corea del Norte a volver a la mesa de negociaciones, enfatizando que "el canal de diálogo continúa abierto".
Karine Jean-Pierre, portavoz de la Casa Blanca, se abstuvo de responder a los comentarios de Kim durante una rueda de prensa, pero reiteró que el canal de comunicación con Corea del Norte sigue abierto, instando a Pyongyang a dejar de lado las provocaciones militares y la táctica de amenazas y centrarse en el diálogo y la negociación.
Por otra parte, respecto a la muerte de Yevgeny Prigozhin, líder del grupo mercenario ruso Wagner, la Casa Blanca señaló directamente al presidente ruso Vladimir Putin, declarando que "todos saben que el Kremlin tiene un extenso historial de eliminar a sus adversarios".