El Gobierno ha anunciado que cualquier desviación por parte de Japón del plan original de vertido de aguas residuales de Fukushima será objeto de reclamación mediante el procedimiento de disputas internacionales.
El viceministro de Océanos, Park Sung Hoon, avanzó esta premisa el viernes 1 al ser preguntado por la postura de Seúl al respecto, de cara al debate de los signatarios del Convenio de Londres de 1972 y del Protocolo de Londres de 1996 durante las reuniones de la Organización Marítima Internacional (OMI) a celebrarse el próximo mes.
Reiteró que el Gobierno hará oír su voz en las sesiones de la OMI en caso de resquemores o cambios en el plan de vertido.
Si bien Seúl lleva solicitando desde 2019 abordar el tema ante la OMI en aras de la transparencia, Tokio afirma que el Convenio y el Protocolo de Londres no son aplicables, al no considerar el vertido como una descarga marítima, aunque aseguró que el tema podría discutirse en caso de acuerdo entre las partes implicadas.