Ejecutivo y oficialismo han arremetido contra la legisladora independiente Yoon Mi Hyang, quien hace unos días asistió a una actividad de la Asociación General de Coreanos Residentes en Japón, entidad pro Pyongyang con sede en Tokio.
El propio presidente Yoon Suk Yeol expresó el lunes 4 que aplicarán medidas tajantes contra todo acto que vaya contra el Estado y sus fundamentos políticos, mientras que el oficialista Poder del Pueblo elevó una propuesta al Comité de Ética de la Asamblea Nacional para expulsarla de la cámara legislativa.
La actividad en cuestión es una ceremonia conmemorativa del centenario de la masacre de coreanos tras el Gran Terremoto de Kanto, ocurrido en septiembre de 1923.
Al respecto, Poder del Pueblo explicó que su conducta no es digna de un parlamentario surcoreano y exigió su renuncia, al tiempo de proponer su expulsión al Comité de Ética de la cámara.
Por su parte, el ministro de exteriores Park Jin afirmó que la Asociación General de Coreanos Residentes en Japón figura como entidad anti-Estado en la Ley de Seguridad Nacional de Corea del Sur, dato que permite cuestionar la presencia de Yoon Mi Hyang en dicha actividad.
Aunque el presidente Yoon no mencionó directamente el nombre de la diputada, urgió a adoptar duras medidas contra cualquier acto que atente contra los principios democráticos de Corea del Sur.