El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha solicitado a Japón que cumpla su promesa de dialogar con los países afectados, en especial con Corea, para aclarar los hechos tras la movilización forzada de coreanos durante la ocupación. La petición se vincula a la designación de ciertas instalaciones industriales, como la isla de Hashima, como Patrimonio Mundial.
Durante la 45ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Riad, Arabia Saudita, adoptaron una resolución instando a Japón a dialogar con los países afectados sobre las medidas a adoptar tras designar esas instalaciones como Patrimonio Mundial.
En particular, destaca las diferencias con el informe de hace dos años, cuando el comité señaló que Japón no había explicado adecuadamente el tema de la movilización forzosa de coreanos, donde tan solo expresaba "un profundo lamento".
Aunque Japón se comprometió a divulgar la historia sobre la movilización forzosa de coreanos en los sitios declarados como Patrimonio Mundial, sus esfuerzos en ese sentido fueron considerados "insuficientes".
No obstante, la reciente resolución, el comité valoró positivamente las nuevas medidas adoptadas por Japón, como los cambios en la exposición del Centro de Información del Patrimonio Industrial, establecido en 2020 en Shinjuku, Tokio, que incluye información sobre los trabajadores coreanos implicados en el accidente minero de Hashima.
Pese a todo, subrayaron la importancia de seguir cumpliendo sus promesas, instando a Japón a dialogar con Corea del Sur, uno de los países más afectados. También solicitó avances antes del 1 de diciembre de 2024, para que el Centro del Patrimonio Mundial y las entidades asesoras puedan revisarlos.