El Ministerio de Exteriores convocó el día 19 al embajador ruso en Corea, Andrey Borisovich Kulik, para transmitirle la firme postura del Gobierno sobre el regalo de drones y equipos militares de Rusia a Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, instando a Rusia a cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Chang Ho Jin, primer viceministro de la cartera, recordó que Rusia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad, ha adoptado resoluciones de sanciones contra Corea del Norte y liderado el sistema de no proliferación nuclear, por tanto debe actuar con responsabilidad.
Subrayó que Corea del Sur adoptará firmes medidas y cooperará con la comunidad internacional para que cualquier acción que amenace la seguridad e incumpla las resoluciones de la ONU, tenga consecuencias claras, además de generar un impacto muy negativo en las relaciones entre Corea del Sur y Rusia.
En tanto Lim Su Seok, portavoz de Exteriores, explicó el martes 19 en rueda de prensa que "todos los países de Naciones Unidas tienen la obligación de cumplir estrictamente con las resoluciones del Consejo de Seguridad".