El ministro de Exteriores, Park Jin, explicó que Corea del Sur y Estados Unidos han establecido un marco de coordinación para mejorar los derechos humanos en Corea del Norte tras reunirse con Julie Turner, enviada especial de Estados Unidos sobre derechos humanos en Corea del Norte.
Durante el encuentro, Park afirmó que el pueblo norcoreano desea vivir en una sociedad donde nadie sufra hambre, ninguno de sus vecinos muera y nadie esté sujeto a vigilancia, enfatizando la importancia de alzar una voz clara en solidaridad con la comunidad internacional para garantizar las libertades fundamentales a los norcoreanos.
Por su parte, Turner dijo sentir una gran responsabilidad considerando la gravedad de la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, y se comprometió a cooperar activamente con Seúl para lograr mejoras tangibles.
En cuanto a las recientes noticias publicadas sobre cientos de desertores norcoreanos repatriados desde China a Corea del Norte, Park enfatizó la postura de Seúl, reiterando que ningún desertor debe ser deportado por la fuerza. Añadió que Seúl se esforzará a nivel diplomático para un traslado ágil y seguro al Sur, si así lo desean.
Turner asumió su cargo el viernes 13, cubriendo una larga vacante desde la salida de su predecesor, Robert King, en enero de 2017.