Corea del Norte ha advertido que el bombardero estratégico estadounidense B-52 que hace poco aterrizó en Corea del Sur es un objetivo a eliminar.
La Agencia Central de Noticias de Corea del Norte publicó el viernes 20 que Estados Unidos debe ser consciente de que la Península de Corea se encuentra de facto en estado de guerra y que los activos estratégicos enviados desde el lado enemigo pasarán naturalmente a convertirse en "los primeros objetivos a eliminar".
La agencia criticó duramente a los responsables militares de Estados Unidos y Corea del Sur por amenazar con un ataque preventivo contra Corea del Norte delante de ese bombardero que aterrizó en la base aérea surcoreana de Cheongju el jueves 19, hecho que calificó de "medida intencional de Estados Unidos para provocar una guerra nuclear".
El artículo afirma que Corea del Norte considera esa medida como un grave acto militar contra el país y sigue de cerca los movimientos en la zona.
También recalcó que el "monopolio estadounidense" sobre el derecho de lanzar ataques preventivos ha terminado, y que la amenaza de Washington y Seúl de provocar una guerra nuclear contra Pyongyang se enfrentará a la medida correspondiente.
Posteriormente recuerda que Corea del Norte reformó recientemente su constitución para reforzar y expandir su potencial nuclear, tras aprobar una ley que consagra el derecho a efectuar ataques nucleares preventivos para protegerse.