El ministro de Justicia, Han Dong Hoon, ha subrayado la necesidad de mantener la pena de muerte o la cadena perpetua sin libertad condicional, alegando que las sanciones que el sistema penal surcoreano establece para delitos graves son demasiado suaves.
Así lo expresó el titular de la cartera en audiencia parlamentaria al ser preguntado por su opinión sobre la pena de muerte. Afirmó que algunos criminales deben ser apartados de la sociedad de forma perpetua, considerando insuficientes algunas de las sanciones que establece el Código Penal surcoreano. Como ejemplo, mencionó que dicha norma permite que los asesinos en serie salgan de prisión en diez o veinte años, sin apenas reflexionar sobre el delito cometido.
También enfatizó el "efecto preventivo" de la pena de muerte, al tiempo de instar a los jueces a ser más cautelosos a la hora de dictar sentencia.
Ante el aumento de delitos con especial ensañamiento o crueldad, como ataques con arma blanca al azar o violaciones en pleno día, el Consejo de Ministros aprobó el 30 de noviembre una reforma del Código Penal para institucionalizar la cadena perpetua sin libertad condicional. En Corea del Sur, la pena de muerte se incluye como sanción penal pero no se aplica desde diciembre de 1997.