Tony Blinken, el secretario de Estado estadounidense, visitará Corea los días 8 y 9. Se prevé que llegará a Seúl llegará a última hora del miércoles, tras asistir a la conferencia de cancilleres del G7 en Tokio.
Como principales temas de conversación con las autoridades surcoreanas figuran asuntos norcoreanos y de relevancia global.
Posteriormente, el día 13, también visitará Seúl el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, para participar en la Reunión Consultiva sobre Seguridad y en la conferencia de ministros de Defensa de países integrantes del Comando de las Fuerzas de Naciones Unidas.
Sobre la inminente llegada de esos altos cargos de Washington a la península coreana, Pyongyang alzó la voz tildándolos de "fanáticos de la guerra que intentan provocar otro conflicto en Corea". En tono de recriminación expresó que Estados Unidos siembra antagonismos político-militares en todos los lugares donde pone el pie, advirtiendo que la visita a Seúl de los secrestarios de Estado y Defensa de Estados Unidos traerá "aires bélicos" a Asia-Pacífico.