Los partidos opositores aprobaron unilateralmente el jueves 9 la llamada "ley del sobre amarillo" y tres enmiendas a la Ley de Radiodifusión.
La primera intenta limitar las exorbitantes demandas contra sindicatos que les obligan a compensar las pérdidas derivadas de las huelgas. Pese a la resistencia del oficialista Poder del Pueblo, la norma obtuvo luz verde de una coalición opositora capitaneada por The Minjoo, el opositor mayoritario.
Dicho bloque también aprobó las enmiendas a la Ley de Radiodifusión, cuyo objetivo es mejorar el control de las emisoras públicas aumentando el número de directores y dando voz al pueblo al elegir a sus presidentes.
Aunque todos esperaban un acalorado debate y posible filibusterismo, la votación se llevó a cabo sin inconvenientes, pues el oficialismo priorizó el cierre del pleno para evitar una moción de censura contra Lee Dong Kwan, presidente de la Comisión de Comunicaciones de Corea, y contra dos fiscales propuestos por The Minjoo.
La oposición celebró la aprobación de esas leyes, asegurando que la "ley del sobre amarillo" protege los derechos de trabajadores y sindicatos, y que las enmiendas sobre Radiodifusión promoverán la transparencia y la libertad de prensa.
En tanto, el oficialismo criticó ese refrendo, refiriéndose a la primera como un "asesinato económico" y a las enmiendas como "la consolidación de un férreo control de los medios por parte de la democracia".