El portaaviones nuclear Carl Vinson de la Armada de Estados Unidos llegó a Busan el martes 21 y fue presentado a los medios.
Con 333 metros de eslora y unas 100.000 toneladas de peso, el Carl Vinson es descrito como una "base militar flotante", capaz de albergar unos 80 aviones, incluido un escuadrón de flamantes aviones furtivos F-35C, de quinta generación.
Shin Won Sik, el ministro de Defensa de Corea del Sur, visitó el portaaviones el miércoles 22 para inspeccionar las instalaciones y valorar la preparación de las fuerzas combinadas surcoreano-estadounidenses. Enfatizó la importancia de la presencia del Carl Vinson en la península coreana, en línea con el acuerdo Seúl-Washington para aumentar la visibilidad de activos estratégicos de Estados Unidos en la zona.
Su llegada coincide con un momento de elevada tensión, tras el nuevo lanzamiento y puesta en órbita de un satélite militar espía por parte de Corea del Norte.
Corea del Sur, Estados Unidos y Japón planean realizar varios ejercicios navales conjuntos en las proximidades de la península coreana, con la participación del Carl Vinson.