En la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) convocada el día 19 para discutir la respuesta al reciente lanzamiento de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte, las dos Coreas chocaron fuertemente.
El embajador norcoreano ante la ONU, Kim Sung, advirtió que si Estados Unidos y Corea del Sur continúan con las amenazas militares y comprometen los intereses de seguridad de su país tendrán que asumir las consecuencias, enfatizando que Corea del Norte seguirá desarrollando su capacidad estratégico-militar para hacer frente a las amenazas de Estados Unidos y sus seguidores.
En respuesta, el embajador surcoreano Hwang Joon Kook destacó que la amenaza nuclear de Corea del Norte ha entrado en una nueva fase desde el año pasado al regular el uso de armas nucleares tácticas, y afirmó que Corea del Sur adoptará las medidas oportunas, y responderá de forma persistente a las constantes provocaciones de Corea del Norte junto con Estados Unidos y Japón.
El embajador surcoreano también aludió a la responsabilidad de Rusia y China por tolerar las continuas provocaciones de Corea del Norte, pese a inclumplir lass resoluciones del Consejo de Seguridad, instando a ambos países a sumarse al resto en cuestiones básicas, como condenar las continuas provocaciones y el total cumplimiento de las resoluciones del Consejo sobre desarrollo balístico-nuclear de Corea del Norte.