El Servicio Nacional de Inteligencia estima que Corea del Norte podría realizar nuevas provocaciones a principios del próximo año, de cara a elecciones previstas en Corea del Sur en abril y en Estados Unidos en noviembre.
Históricamente, Pyongyang ha mantenido el patrón de provocar en eventos políticos significativos en Corea del Sur y Estados Unidos. Por ejemplo, antes de las elecciones generales surcoreanas de 2016 llevó a cabo varios ensayos incluyendo pruebas nucleares, incursiones de drones, lanzamiento de misiles e intentos de jaqueo del Sistema de Posicionamiento Global (GPS).
Asimismo en 2020, justo un mes antes de las elecciones para conformar la 21ª Asamblea Nacional en Corea del Sur, el régimen disparó cuatro misiles balísticos de corto alcance hacia el Sur.
Inteligencia también destaca la reciente incorporación en altos cargos del ejército e inteligencia de Corea del Norte de relevantes figuras implicadas en provocaciones previas, como el ataque a la corbeta Cheonan, o las minas terrestres en la Zona Desmilitarizada.
También valoran los recientes comentarios de Kim Jong Un llamando a mejorar los preparativos de guerra en diversos ámbitos, no solo militar, sino también nuclear y de defensa civil.
Al respecto, afirmó que colabora estrechamente con otros departamentos del Gobierno para garantizar una respuesta temprana y una óptima preparación ante cualquier posible provocación de Corea del Norte a principios de 2024.