Corea del Sur comenzó el nuevo año asumiendo un activo rol como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Su llegada al consejo se considera un hito significativo para Corea del Sur, que retoma dicho cargo después de diez años, al considerar que podrá aumentar su presencia en temas vinculados con la península coreana.
El Consejo de Seguridad de la ONU lo intengran quince países, cinco miembros permanentes, que son Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia, y diez no miembros permanentes que son elegidos por votación y asumen un cargo rotatorio por dos años.
Corea del Sur fue elegida como miembro no permanente en junio del año pasado y se incorporó al consejo el 1 de enero de 2024, siendo la tercera vez que Corea del Sur ocupa dicho cargo después de 1996 y de 2013. Además, en junio de este año también asumirá la presidencia del consejo, cargo asimismo rotatorio.
Desde esta posición el Gobierno intentará centrar el foco internacional en los temas norcoreanos, considerando que útimamente el mundo se centra en la guerra en Ucrania y en los problemas en Oriente Medio, además de abordar asuntos que considera descuidados, como los derechos humanos en Corea del Norte.
Asimismo, al formar parte del consejo el Gobierno surcoreano busca aumentar la cooperación trilateral entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón, y mejorar la comunicación con China y con Rusia.