Después de que Kim Jong Un aludiera a las dos Coreas como "dos países diferentes y hostiles entre sí", el presidente Yoon Suk Yeol declaró el martes 16 que, con esa alocución, el líder norcoreano niega la raíz común del pueblo coreano, al tiempo de considerarlo como un concepto anti histórico.
Durante la reunión de gabinete Yoon emitió su primer comentario oficial sobre el giro radical de Kim Jong Un en su política hacia Corea del Sur, afirmando que la declaración del líder norcoreano refleja que ya no ve a las dos Coreas como un mismo pueblo, sino como dos países enfrentados.
En cuanto a las continuas provocaciones de Pyongyang, Yoon enfatizó que su administración es totalmente distinta a la de sus predecesores, y advirtió de fuertes medidas si el régimen de Kim Jong Un prosigue con sus amenazas.