Chang Ho Jin, responsable de la Oficina de Seguridad Nacional de Presidencia, se reunió el día 3 de febrero a puerta cerrada en Seúl con el viceministro ruso de Exteriores para Asia-Pacífico, Andrey Rudenko.
Aunque no hay detalles de la conversación, se estima que Chang pudo cuestionar las recientes declaraciones de altos cargos de Moscú criticando directamente al mandatario surcoreano, Yoon Suk Yeol.
Las fricciones entre Seúl y Moscú comenzaron después de que Yoon expresara el día 31 de enero que Corea del Norte es un régimen irracional, al ser el único del mundo que ha legalizado el uso preventivo de armas nucleares, mientras que la cancillería rusa aludió a dicho comentario como "detestable y carente de objetividad".
Más tarde, el sábado 3 de febrero, el mismo día del encuentro, el Ministerio de Exteriores de Corea del Sur convocó al embajador de Rusia en Seúl, Georgy Zinoviev, para presentar una queja oficial sobre las irrespetuosas críticas a las declaraciones del jefe de Estado de otro país.