Lee Tae Woo, al frente de la delegación surcoreana en la 12ª ronda de negociación sobre gastos de defensa con Estados Unidos, ha expresado que intentará obtener un reparto más racional.
Desde 1991, cada cinco años Corea y Estados Unidos renuevan el acuerdo especial sobre reparto de gastos que conlleva el despliegue y estacionamiento de las tropas estadounidenses en la península coreana. El convenio actual fue firmado en 2021 y estará en vigor hasta 2025, y las negociaciones actuales buscan pactar las condiciones hasta 2030.
Considerando que aún faltan dos años para su vencimiento, es algo sin precedentes que ambos países negocien con tanta antelación los gastos de defensa, aunque Estados Unidos ha designado como representante a la subsecretaria de Estado de Asuntos de Seguridad y Política Exterior, Linda Specht.
En cuanto a las razones para anticipar la negociación, un funcionario de Exteriores explicó que ambos países buscan disponer de más tiempo y negociar con calma, descartando que la verdadera intención sea alcanzar un acuerdo antes de la posible reelección de Donald Trump, quien abiertamente expresó que Seúl debía aumentar su aportación un 500%.
Las negociaciones del decimoprimer acuerdo, que culminaron durante el mandato de Trump, culminaron año y medio después del plazo previsto después de que exigir Estados Unidos exigiera un drástico aumento en la aportación de Corea del Sur.