Lee Jong Sub, exministro de Defensa y actualmente investigado por presunta injerencia en una auditoría sobre la muerte de un infante de la Marina, regresó al país el 21 de marzo, apenas 11 días después de haber llegado a su nuevo destino.
Lee, recientemente designado embajador de Corea del Sur en Australia, explicó a su llegada al aeropuerto que volvía para participar en una importante reunión sobre cooperación en defensa de los principales países destino de exportación.
Aunque expresó su deseo de poder acudir al interrogatorio de la Oficina de Investigación sobre Corrupción en Funcionarios de Alto Rango, reiteró que las acusaciones en su contra son infundadas.
Al ser preguntado sobre si tenía intención de dimitir, se negó a responder directamente y afirmó que se centraría en sus responsabilidades como embajador para promover las relaciones entre Corea del Sur y Australia.
El diplomático participará en una reunión con embajadores de seis países considerados como prioritarios para la industria de defensa a partir del 25 de marzo.
Su nombramiento como embajador y su marcha a Australia generó una gran polémica en el sector político, pues el exministro sigue bajo investigación por presunta injerencia en una auditoría sobre la muerte de un infante de la Marina.