Corea del Sur recaudó 336,5 billones de wones en impuestos durante 2024, lo que supone 7,5 billones menos que el año anterior y 30,8 billones menos de lo que el Gobierno había previsto para ese ejercicio.
Según los datos actualizados del Ministerio de Estrategia y Finanzas, el país experimentó un déficit fiscal significativo por segundo año consecutivo, tras registrar en 2023 un desfase aún mayor, superior a los 56 billones de wones.
La caída en la recaudación se debe principalmente a una disminución en el impuesto sobre sociedades, que registró casi 18 billones de wones menos que el año anterior, en medio de una crisis que agravó el rendimiento de las empresas. Además, los ingresos por el impuesto sobre transmisiones patrimoniales cayeron en unos 900.000 millones de wones, debido al estancamiento del mercado inmobiliario.