La Biblioteca Central Vladimir Mikhailovich Sangi, ubicada en Sajalín (Rusia), ha presentado una queja tras un incidente en el que un funcionario consular surcoreano entregó un globo terráqueo en el que se marcaban ciertos territorios rusos de forma contraria a la postura oficial de Rusia.
Según la directora de la biblioteca, Olga Roznova, el globo incluía a Crimea, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia como parte de Ucrania, una representación que va en contra de la interpretación legal rusa, ya que Moscú considera estos territorios como parte de su soberanía. En este contexto, la directora calificó el gesto como una "descortesía diplomática" y anunció que devolvería el objeto. Además, solicitó al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia una evaluación formal de la conducta del funcionario, que considera contraria a las leyes locales.
Rusia anexó la península de Crimea en 2014 y, desde el inicio de su invasión de Ucrania, ha ocupado parcialmente las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Sin embargo, ni Ucrania ni países como Estados Unidos o miembros de la Unión Europea reconocen esta anexión. Del mismo modo, Corea del Sur, que en 2022 calificó la anexión de Crimea como ilegítima, no ha modificado su postura al respecto.