La ciudadana coreana Gil Won Ok, quien fue víctima de la esclavitud sexual ejercida por el Ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, falleció el domingo 16 a los 97 años.
Gil fue una mujer que, a lo largo de su vida, luchó tanto dentro como fuera de Corea para dar a conocer las atrocidades cometidas por Japón durante la guerra, especialmente contra las mujeres a las que se forzó a servir sexualmente a los soldados japoneses, denominándolas eufemísticamente "mujeres de consuelo".
Con su fallecimiento, sobreviven solo siete de las 240 personas registradas en la lista oficial de víctimas de esclavitud sexual del Gobierno surcoreano.
Al comunicar la noticia de su muerte, la ministra interina de Igualdad de Género y Familia, Shin Young Sook, expresó sus condolencias y reiteró el compromiso de seguir luchando por la justicia, el honor y la dignidad de todas las mujeres cuyos derechos fueron brutalmente vulnerados durante la guerra.