China ha instado a Corea del Sur, Estados Unidos y Japón a no inmiscuirse en sus asuntos internos después de que, en una reunión tripartita celebrada el sábado 15 en Múnich (Alemania), los ministros de Exteriores de los tres países firmaran una declaración conjunta en la que respaldaban la participación de Taiwán en organismos internacionales y expresaban su rechazo a los "cambios forzados" que, según su postura, podría generar China tanto a nivel regional como global.
En este contexto, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, declaró el lunes 17 que Beijing se opone firmemente a la formación de grupos excluyentes por parte de ciertos Estados, a la intromisión en los asuntos internos de China y a la incitación al antagonismo en la región. En consecuencia, tras la adopción de la declaración, el Gobierno chino presentó quejas oficiales a los países implicados a través de canales diplomáticos.
El portavoz subrayó de manera tajante que Taiwán es una parte indivisible del territorio chino y rechazó cualquier intento de intervención en asuntos relacionados. En este sentido, Guo enfatizó que la única manera de garantizar la paz y estabilidad en el estrecho de Formosa es respetar la política de "Una sola China" y oponerse a la independencia de la isla.