El juicio político contra el presidente Yoon Suk Yeol se aproxima a su fase final tras la novena sesión celebrada el martes 18 en el Tribunal Constitucional. En esta audiencia, que no incluyó interrogatorios a testigos, tanto la defensa legal del mandatario como los representantes de la Asamblea Nacional, encargados de la acusación, tuvieron dos horas para exponer libremente sus argumentos. La décima sesión se celebrará el jueves 20.
La acusación subrayó las irregularidades e ilegalidades cometidas durante el proceso de declaración de la ley marcial, y calificó el despliegue de las fuerzas militares como un intento de usurpación del poder legislativo. Los representantes del Parlamento argumentaron que la creación de un órgano legislativo de emergencia vulnera gravemente la Constitución y que la declaración de la ley marcial constituyó un atentado contra la estabilidad y continuidad del sistema democrático del país.
Por su parte, la defensa de Yoon centró su estrategia en justificar la legalidad de la declaración de la ley marcial, alegando que persistía el riesgo de fraude electoral y que China sigue representando una amenaza para la seguridad nacional por diversos medios. Según los abogados del presidente, la medida tenía como fin alertar a la población y debe considerarse como una acción pacífica y temporal.
Yoon asistió personalmente al Tribunal Constitucional, pero, tras considerar innecesaria su presencia, regresó al Centro de Detención de Seúl.