El Gobierno instó el sábado 22 a Japón a detener la celebración del denominado "Día de Takeshima", un evento organizado por autoridades regionales japonesas que reclaman la soberanía sobre los islotes Dokdo, un territorio en el mar del Este que Corea controla y es parte de su patrimonio histórico y legal.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores coreano, Tokio debe cesar en su intento de reivindicar sin fundamento que Dokdo —conocido en Japón como "Takeshima"— forma parte de su soberanía. La cartera subrayó que este territorio insular es parte de Corea no solo desde un punto de vista histórico y geográfico, sino también conforme al derecho internacional y de facto.
No obstante, las autoridades de la prefectura japonesa de Shimane decidieron seguir adelante con la organización del evento, que tuvo lugar el sábado 22 y contó incluso con la presencia de funcionarios de alto rango del Ejecutivo central. Entre ellos, destacó la participación de la responsable de temas territoriales de la Cámara de Consejeros de Japón, Eriko Imai.
Como parte de su protesta, la Cancillería coreana convocó al ministro plenipotenciario de la Embajada de Japón en Seúl, Daisuke Mibae.