La clase política se encuentra en vilo ante la posibilidad de unas elecciones presidenciales anticipadas, ahora que el proceso de destitución contra el presidente Yoon Suk Yeol ha entrado en su fase final. La emisión de la sentencia definitiva por parte del Tribunal Constitucional está prevista para marzo.
Si la corte respalda la destitución de Yoon, se convocarían comicios para elegir a un nuevo mandatario en un plazo máximo de 60 días, lo que implicaría que las elecciones deberían celebrarse a más tardar en mayo.
El partido oficialista Poder del Pueblo descarta públicamente la revocación definitiva de Yoon de su cargo, pero ya ha comenzado a trazar estrategias en caso de que la destitución sea efectiva. En este sentido, cobra relevancia su ofensiva contra el líder de la oposición y dirigente del Partido Democrático, Lee Jae Myung, considerado uno de los principales candidatos en unas posibles elecciones presidenciales. La fuerza oficialista ha lanzado duras críticas contra él debido a los diversos juicios en los que está involucrado y a la, según la formación, falta de coherencia en sus recientes declaraciones, especialmente en relación con la flexibilización de la jornada laboral para los trabajadores del sector de semiconductores.
Por su parte, el Partido Democrático centra su discurso en la necesidad de un cambio de Gobierno y aboga por la destitución de Yoon debido a la conducta inconstitucional que, según argumentan, cometió al intentar imponer la ley marcial el pasado 3 de diciembre.