El excomandante de las tropas de Estados Unidos estacionadas en Corea del Sur, Vincent Brooks, considera que el país no sería necesariamente más seguro con un arsenal nuclear propio.
En un seminario organizado el lunes 24 (hora local) en Washington por el Instituto Económico Coreano de EEUU, donde se abordaron las implicaciones de la fallida ley marcial en diciembre en las relaciones bilaterales entre ambos países, Brooks manifestó que, en su opinión, disponer de armas nucleares no contribuye a garantizar la seguridad. El exjefe militar explicó que, aunque Corea del Norte ha incrementado su capacidad disuasoria con armas nucleares, y ha logrado cierto éxito en su intento, considera que estas mismas armas podrían ser la causa de la caída del régimen norcoreano.
Brooks recordó el intenso debate que durante la Guerra Fría se desató en Europa Occidental sobre la posibilidad de desplegar sistemas nucleares estadounidenses en su territorio. Según el excomandante, esto generó confusión interna y ataques terroristas a instalaciones vinculadas a dicho despliegue, lo que, a la larga, comprometió la seguridad regional. Para Brooks, Corea del Sur debe reflexionar sobre lo ocurrido en Europa y reconsiderar si realmente ganaría en seguridad con la posesión de armas nucleares para "equilibrarse" con Corea del Norte.
Finalmente, comentó que Washington mantiene firme su promesa de usar sus recursos de disuasión nuclear para Seúl y reiteró que el objetivo de su país no es fomentar el uso de armas nucleares, sino evitarlo. En este sentido, expresó su esperanza de que las autoridades surcoreanas lleguen a la conclusión de que la no proliferación armamentística es un valor esencial.