La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha informado que, a pesar de las severas inundaciones que afectaron a Corea del Norte el año pasado, la cosecha de cultivos ha sido favorable en términos generales.
Según un informe de la agencia, las intensas lluvias de julio causaron daños a los cultivos en las regiones occidental y central del país. Sin embargo, en las zonas no afectadas por las inundaciones, el aumento de las precipitaciones favoreció el crecimiento de los cultivos.
El estudio también subraya que las condiciones vegetativas en las principales áreas agrícolas de las provincias de Pyongan, Hwanghae y Hamgyong del Sur se encontraban por encima de la media justo antes del inicio de la cosecha, en septiembre de 2024.
Estos datos contrastan con las previsiones previas, que apuntaban a que las fuertes lluvias y las plagas podrían reducir considerablemente las cosechas.
Por otro lado, la Administración Rural de Corea del Sur estimó en diciembre pasado que la producción de alimentos básicos, como el arroz y el maíz, en Corea del Norte experimentó una leve disminución en 2024, alcanzando los 4,78 millones de toneladas, lo que representa una reducción de 40.000 toneladas con respecto al año anterior.