El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado luz verde a la participación de Corea del Sur y Japón en la construcción de gasoductos en Alaska.
En un discurso pronunciado el martes 4 (hora local) en el Congreso, el primero tras el inicio de su segundo mandato, Trump destacó que uno de los proyectos más ambiciosos de su Administración es la instalación de una extensa red de tuberías para transportar gas natural desde Alaska. El mandatario subrayó que espera recibir inversiones multimillonarias de otros países, como Corea del Sur y Japón, para financiar esta iniciativa.
La propuesta de Trump surge como una oportunidad para Seúl, que considera aumentar las importaciones de energía, presionada por la Casa Blanca para equilibrar el comercio bilateral y reducir el superávit comercial con Washington.
Por su parte, el Gobierno coreano está evaluando la opción de importar gas natural licuado (GNL) de Alaska o participar en su desarrollo. Aunque aún no se ha tomado una decisión final, Trump adelantó esta posibilidad como parte de su discurso sobre los logros de su Ejecutivo.