El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado el cierre de varios de sus consulados en el extranjero, junto con una reducción del personal local contratado en estas misiones diplomáticas. Esta medida responde a los esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, para reducir el gasto público.
Según ha informado el diario 'The New York Times', el Departamento de Estado ha decidido cerrar doce consulados este verano, entre ellos los de Florencia (Italia), Estrasburgo (Francia), Hamburgo (Alemania) y Ponta Delgada (Portugal).
Además de los cierres, se prevé una drástica disminución del personal local en las misiones consulares. De hecho, el mes pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, ordenó a los jefes de las representaciones diplomáticas en el exterior que mantuvieran el personal al mínimo necesario. También ordenó la eliminación de todos los puestos vacantes durante los últimos dos años e instó a los empleados a identificar posibles irregularidades o despilfarros en los gastos.
En los últimos meses, el Departamento de Estado ha registrado una ola de dimisiones, con cerca de 700 empleados, incluidos 450 diplomáticos, que han presentado su renuncia entre enero y febrero de este año. Esta cifra es similar al total de dimisiones registrado en 2024, que ascendió a 800.
Actualmente, un total de 160 personas participan en un programa de retiro anticipado de cinco semanas implementado por el Departamento de Estado. Con estas medidas, la institución espera alcanzar una reducción de hasta el 20% de su presupuesto total.