La Fuerza Aérea ha suspendido temporalmente los vuelos de todas sus aeronaves e implementado un riguroso programa de formación en seguridad para los pilotos, tras el bombardeo accidental de una zona residencial ocurrido el jueves 6.
El incidente se produjo durante una maniobra conjunta entre diversas ramas de las Fuerzas Armadas cerca de la ciudad de Pocheon, en la provincia de Gyeonggi, cuando dos aviones KF-16 lanzaron por error ocho bombas no guiadas MK-82 sobre un área residencial, en lugar de hacerlo en el campo de entrenamiento designado. El accidente dejó un total de 15 personas heridas, entre civiles y militares. Las investigaciones preliminares apuntan a un error en la introducción de las coordenadas del objetivo por parte de los pilotos como posible causa del siniestro.
Como medida preventiva, la Fuerza Aérea ha decidido mantener la restricción de vuelos hasta, al menos, la próxima semana, exceptuando las operaciones críticas, como la vigilancia y patrullaje en la frontera con Corea del Norte, así como las misiones de respuesta rápida. Además, ha puesto en marcha un programa de formación que profundiza en las vulnerabilidades detectadas en las fases previas al vuelo, así como en el análisis de incidentes anteriores, dirigido a todos los pilotos.
El incidente ocurrió durante una maniobra de preparación para el ejercicio combinado Freedom Shield, que llevarán a cabo las Fuerzas Armadas de Corea del Sur y Estados Unidos a partir del 10 de marzo. Aunque no estuvieron directamente implicadas, las tropas estadounidenses estacionadas en Corea han decidido suspender sus prácticas como medida de precaución.